Tips para cuidar tus plantas de interior
31 Mar
Tips para cuidar tus plantas de interior


La crisis sanitaria nos obliga a todos a cambiar nuestros hábitos de vida, nuestra rutina, vida social y también nuestros hobbies. Es más, durante el confinamiento son muchas las personas que han optado por recuperar hábitos y rutinas que tenían olvidadas. Una de las grandes pasiones que poco a poco estamos retomando y que en muchos casos habíamos dejado de lado, son las flores. Es muy probable que tengas en casa plantas de interior y que su mantenimiento se haya convertido en un oasis para ti durante la cuarentena. Hoy queremos compartir contigo algunos consejos útiles para alargar la vida de tus plantas y flores y convertirte poco a poco en tod@ un expert@ floral.


Ya es primavera y aunque no acompaña la situación ni el tiempo, así es, y dar un torque más natural a tu hogar te hará sentirte mucho mejor gracias al toque acogedor que ofrecen las flores.


Pon en práctica los siguientes consejos y recomendaciones y no olvides consultarnos si tienes cualquier duda.


Ponlas al abrigo de la luz solar


Nada mejor que la luz del sol para que nuestras plantas estén en perfecto estado. La luz solar evita que se pongan amarillentas o que pierdan debilidad o apariencia en las hojas. Pero, ¡ojo! No todas las plantas necesitan la misma intensidad ni la misma cantidad de luz.


Por lo general, se situarán cerca de una ventana donde no les den directamente los rayos del sol, ya que esto podría quemar sus hojas. Aun así, cada planta es un mundo. Por eso, te animamos a que nos cuentes qué plantas tienes en casa para recomendarte un lugar u otro donde colocarlas y disfrutar de ellas durante todo el año.


Riégalas según sus necesidades


En función del tipo de planta que tengamos, la frecuencia de riego y la cantidad de agua que utilizaremos será diferente. Las plantas de interior suelen necesitar un riego menos frecuente en comparación con las de exterior, las cuales están más expuestas a las condiciones climáticas y a la luz natural.


En momentos en los que haga más calor, debes aumentar la frecuencia de riego ya que la tierra se seca antes y, por ende, la planta se deshidrata más pronto. En cambio, en invierno o en otoño sucede justo lo contrario. La planta necesita menos agua debido a que la tierra permanece más húmeda a causa de una temperatura menor.


Una señal fundamental para saber si debes regar tus plantas de interior o no, es ver el estado en el que se encuentra la tierra. Si está seca, hay que regarlas. Cuando lo hagas, no olvides quitar el agua que se ha acumulado en el plato que has puesto debajo de la maceta porque esta agua podría perjudicar a la planta.


Protégelas de los cambios de temperatura


Los cambios bruscos de temperatura pueden dañar gravemente las plantas de interior. Con los cambios de temperatura nos referimos básicamente a la calefacción y a los aires acondicionados.


Cuando tengas encendida cualquiera de estas dos opciones de climatización en casa, evita poner las plantas cerca de las salidas del aire caliente y/o frío. Recuerda que las plantas deben estar en un lugar cuya temperatura oscile entre los 15º y los 25º C.


Cambia la maceta cuando sea necesario


El crecimiento de la planta hace que llegue un punto en el que tengamos que trasplantarla a otra maceta de mayores dimensiones. Las raíces no deben estar apretadas ya que, si lo están, tenderán a enrollarse para poder crecer aún más y acabarán ocupando todo el espacio de la maceta y, con ello, quedándose sin aire.


Cuando trasplantes tu planta, no olvides utilizar un abono de calidad, adaptado al tipo de planta que tienes. Esto le permitirá seguir creciendo de manera adecuada. Ten en cuenta que el abono, junto con el agua y la luz solar, es su alimentación. Si queremos que crezca sana y sin enfermedades debemos proporcionarle estos tres nutrientes correctamente.